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Que tiene magia

La magia es el arte del ilusionismo consistente en la capacidad de hacer trucos que dan la ilusión de manejar elementos, ocasiones o personas de formas que la lógica no puede comprender. Los actos de magia están conformados por trucos de magia, entre los más frecuentes está la cartomagia.

El pasado día leí el titular de una historia de Instagram de Eva Collado: Si tienes magia, no precisas trucos. Estoy persuadida de que hay personas que tienen magia, que tienen un don particular y que NO precisan trucos para seducir, encantar, animar, motivar o hacerles opinar que el planeta puede ser diferente. Es esencial que aprendamos a imitarlos.

La gente que tienen magia son las que nos abrazan y nos resetean, nos asisten a cantar y sentir, a volar y relucir ahora cargar y bajar la mochila. Y mucho más cosas indudablemente. La gente con magia son genuinas y no procuran caer bien. Son personas de corazón humilde. Se muestran como personas empáticas y tratan de contagiar su entusiasmo a todos y cada uno de los que les cubren.

Varias personas se vuelven mágicas, si bien jamás lo sepan

En el momento en que Vanesa Martín mentó esto en uno de sus recitales, me acordé de esos amigos que lo dan todo pues medramos como personas y jamás nos paralizamos . En ese instante me vinieron a la cabeza todos esos instantes en que otros nos salvan sin saber la relevancia de lo que hacen por nosotros.

Qué es la magia negra

La magia se puede comprender de distintas formas. La religión y varios cultos o rituales paganos tienen un ingrediente mágico o sobrehumano. Opinar que alguien puede resucitar de entre los fallecidos es un acto de fe que, para un descreído, piensa algo mágico (fuera de las leyes naturales) y por consiguiente irrealizable.

Los hechiceros, hechiceras y hechiceras son los que manejan la magia. Ciertos aseguran tener poderes sobrenaturales y otros se muestran como automóviles de Dios. El ocultismo, el esoterismo y la superstición asimismo están unidos al pensamiento mágico.

Géneros de magia

Comúnmente se distinguen distintas tradiciones de las llamadas magias, en función de su naturaleza y de la cuenta ética o ética de sus actos. De esta forma, por servirnos de un ejemplo, se habitúa charlar de magia «blanca» en el momento en que sus objetivos son bien premeditados, y de magia «negra» en la situacion absolutamente contrario. Además, se tienen la posibilidad de distinguir las próximas “formas” mágicas:

  • Adivinación. Como su nombre señala, es magia usada para adivinar el futuro o ver lo que comunmente no se observa. Su símbolo clásico es la bola de cristal: un aparato en el que en teoría se podían ver imágenes del futuro, o de lo que pasaba en otra lugar de este mundo. Asimismo es común la utilización de cartas (como el tarot), la lectura de la palma de la mano y otros teóricos métodos que interpretan pistas del futuro hacia el presente.
  • Nigromancia. Hablamos de magia que trata con los fallecidos y el inframundo, así sea reviviendo personas, invocando espíritus o haciendo ritos que necesitan unas partes de cadáveres. Se asocia con los fallecidos vivientes, la pestilencia, la hechicería y las artes del demonio.
  • Piromancia. Este es el nombre que se le da a la magia del fuego: aquella que en teoría es dominada por quienes establecen un pacto con este elemento, para dominarlo al manejo de su intención. Los piromantes no solo podían -en teoría- dirigir el fuego, sino más bien asimismo generarlo espontáneamente.
  • Magia sexual. Fundamentada en la cuenta del sexo como una práctica sagrada y vigorosa, esta tradición asigna habilidades mágicas a los fluidos anatómicos, algunas posiciones o prácticas eróticas y intenta ocasionar el cariño y la pasión a intención entre los humanos.
  • La invocación. En esta clase de prácticas mágicas se usan rituales para convocar o atraer al chato real entidades demoníacas, sobrenaturales o místicas, que de otra manera no podrían entorpecer con la verdad. En lugar de eso, o exactamente como condición a fin de que volviesen a su plan frecuente, los invocadores solicitaban favores o demandaban la utilización de sus poderes. Una versión vieja y oriental representa al genio atrapado en una lámpara mágica, que concederá tres deseos a quien la libere.
  • Taumaturgia. Entendida como la magia que convierte o crea la materia, puede comprenderse como predecesora de la alquimia. Los lanzadores de hechizos tienen la posibilidad de editar materiales en otros a intención, o hacerlos mostrarse de la nada, y asimismo tienen la posibilidad de dar algunos obsequios a elementos concretos, como reliquias. Este es la situacion del supuesto santurrón cáliz, que purificaba en el instante todo cuanto en él se vertía.
  • El mal de ojo. Una de las maneras de magia mucho más populares y recurrentes, consistente en la oportunidad de hechizar a otros o herirlos con solo una observación, singularmente en el momento en que es fruto de la envidia. Para esto, es frecuente (aún hoy día) la utilización de amuletos protectores, como el azabache o la semilla de peonía, más que nada en los recién nacidos.

No comprenden las falsas afecciones ni la autocompasión

Los que tienen magia no apagan a el resto. La gente de carácter inseguro y desconfiado estarían en el otro radical de las auténticas; Ellos son los que todo el tiempo precisan de este reconocimiento de afuera para validarse, para sentirse útiles o esenciales.

Aparte de la búsqueda de la aprobación popular, está el orgullo y la necesidad de estar siempre y en todo momento un “punto” sobre el resto. Por su lado, el sincero pudor de la multitud auténtica, de los que tienen magia, comprende que todos nos encontramos en un background, en el que hay que respetarse. Absolutamente nadie debe ser mucho más que el resto.

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