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Qué reina era ninfómana

Las fanáticos de Isabel II No obstante, múltiples historiadores aseguran que la etiqueta de ninfómana fue una maniobra propagandística de sus opositores y que, si bien tuvo muchas amantes, esto era frecuente entre la aristocracia y la realeza de la temporada.

La vida de Isabel II de Borbón (1830- se podría decir claramente escandalosa.

Tuvo un carácter vivaz y prontísimo entró en el planeta del deseo. Cuentan las crónicas que su primer hombre Era el soldado Francisco Serrano a quien llamaba «el general guapo». Isabel era tan apasionada al sexo que de manera rápida incursionó en campos de explotación. Más allá de ello, fue preciso conseguir marido para la corona. Con solamente 16 años, se casó con el Infante Francisco de Assis de Borbón, llamado «Paquita», quien era precisamente afeminado y regularmente cubierto de amigos que lo hacían feliz.El día del cumpleaños de la reina, en 1846, se casaron, pero según Isabel, puedo aguardar de un hombre que utiliza mucho más encaje que yo en nuestra noche de bodas”?

Próximamente, la sufrida reina empezó a resguardarse en distintas amantes, sin prejuicios, quienes la asistieron a ofrecer un heredero a la corona

Partos, abortos y ginecólogo Seguridad

Para iniciar, la regente tuvo hasta 11 entregas, de las que Tomás del Corral atendió ocho. Lo destacado es que pocos, si alguno, se dejaría ocasionar por Francisco de Agarráis, su primo afeminado y trapero, que procuraba sus amantes. Algo que tenía en común con su mujer, que en su caso asimismo eran hombres.

Y afirmamos 11 nacimientos y no fue casual. A todos ellos hay que agregar los incontables abortos sufridos por la reina. Varios de ellos, ocasionados por anomalías de la salud contraídas en sus amores.

Un príncipe apasionadísimo

El futuro Alfonso XII no tuvo una niñez simple. Solamente tenía once años en el momento en que reventó ‘La Gloriosa’, la revolución que derribó a la monarquía borbónica y exilió a Isabel II en París. Allí medró con su madre y sus hermanas, y poco después fue enviado a Viena para estudiar en el Theresianum, entonces una escuela secundaria de enorme prestigio.

Allí conocería Alfonso XII a entre las mujeres que mucho más marcarían su historia: la artista de ópera Elena Sanz, una mujer «bien elegante, bella, de enormes ojos negros y refulgentes, facciones magníficas, bien plantada». «, como detalla Benito Pérez Galdós. Elena se encontraba cuidada por su madre, la reina Isabel II, que había comprado sus estudios de canto, y fue a conocer a Alfonso por consejo del soberano, que creyó que la hermosa cantora haría las exquisiteces de sus ojos.

Cleopatra

Cleopatra tiene su nombre firmemente en los libros de historia por muchas causas: fue la última gobernante de la dinastía ptolemaica de Egipto, conquistó territorios enteros y se resaltó como comandante naval, lingüista y escritor de tratados médicos. No obstante, no tenemos la posibilidad de ignorar la popularidad que tuvo Cleopatra en el aspecto íntimo, donde aceptó el sexo como una herramienta política.

Aparte de sus relaciones con Julio César y Marco Antonio, la conocida faraona fue personaje principal de un escándalo en el que fue acusada de haber practicado sexo oral a cien en general romanos en una celebración única. De ahí uno de sus viles apodos que el día de hoy acompañan su legado como presidente: ‘la boca de los diez mil hombres’.

Un mal matrimonio

Desde el instante del matrimonio los 2 enseñaron desagrado mutuo. Francisco de Agarráis era homosexual, siendo muy conocida la escandalosa predilección de la reina Isabel por los hombres. Esto causó permanentes separaciones.

Según varios autores, la vida de Isabel II fue una celebración continua. Se acostaba a las cinco de la mañana y se alzaba a las tres de la tarde. Este modo de vida provocó fuertes críticas en la sociedad de españa.

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