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Qué dice Efesios 5 7

Conque no participes con ellos. Por el hecho de que en otro tiempo erais tinieblas, pero en este momento sois luz en el Se√Īor; andad como hijos de luz (por el hecho de que el fruto del Esp√≠ritu es en toda amabilidad, justicia y verdad), probando lo que gusta al Se√Īor.

El inconveniente

Una interpretaci√≥n com√ļn de Efesios 5:22-24 es que, por orden divino, ‚Äúel hombre es la cabeza de la mujer y de la vivienda‚ÄĚ. Y que, por ende, la mujer ha de estar sosten a √©l.

Conclusión

El comienzo de Efesios 5 pertenece a los sacrificios de Pablo por contrastar el viejo yo de los gentiles con el nuevo yo como ¬ęconformados para ser semejantes a Dios en la justicia y santidad de la realidad¬Ľ. entre las 2 formas primordiales que recomienda para acrecentar la unidad de la red social de la iglesia de √Čfeso. Al ense√Īar a la red social unida frente a las fuerzas ajenas, esto es, las viejas pr√°cticas de los gentiles y ¬ęfrente a los principados, frente a las autoridades, frente a los poderes de este planeta tenebroso, y frente a las huestes espirituales del mal en las zonas divinos¬Ľ (Efesios 6 :11 ) – trata de desviar la atenci√≥n de sus distintos enfrentamientos internos.

Tras contrastar el accionar y charla de los gentiles con opciones mucho m√°s cari√Īosas en ocasiones de furia, Pablo clasifica las formas en que los gentiles asimismo corrompen su amor en sus acciones con inmoralidad sexual, impureza y codicia, y en sus expresiones con indecencias, expresiones tontas o gracietas groseras. Advierte que es imposible ¬ęrecorrer el sendero del amor¬Ľ as√≠.

efesios 5

1 Sed imitadores de Dios, como hijos amados: 2 Y andad en amor, tal como Cristo nos am√≥ y se entreg√≥ a s√≠ mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en dulce olisquear. 3 Pero fornicaci√≥n y toda impureza o codicia, ni aun se nombre entre nosotros, como es conveniente a los beatos; 4 Ni expresiones torpes, ni necedades, ni truhaner√≠as, que no resultan convenientes; pero acci√≥n de gracias. 5 Por el hecho de que sab√©is esto, que ning√ļn fornicario, o inmundo, o avaro, que es siervo de √≠dolos, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. 6 Absolutamente nadie les enga√Īe con expresiones vanas; pues por estas cosas la furia de Dios viene sobre los hijos de desobediencia. 7 No compartas con ellos; 8 Por el hecho de que en otro tiempo erais tinieblas; mas en este momento sois luz en el Se√Īor: andad como hijos de luz, 9 (Por el hecho de que el fruto del Esp√≠ritu es en toda amabilidad, justicia y verdad;) diez aprobando lo que es interesante al Se√Īor. 11 Y no particip√©is en las proyectos in√ļtiles de las tinieblas; sino rega√Īarlos. 12 Por el hecho de que es una estupidez aun charlar de lo que hacen en misterio. 13 Pero en el momento en que todas y cada una de las cosas est√°n persuadidas, se expresan por la luz; pues lo que todo manifiesta es la luz. 14 De ah√≠ que afirma: Despi√©rtate, t√ļ que duermes, y lev√°ntate de los fallecidos, y te alumbrar√° Cristo. 15 Mira, ya que, qu√© de forma sabia est√°s; no como necios, sino m√°s bien como sabios; 16 Redimiendo el tiempo, pues los d√≠as son p√©simos. 17 Por consiguiente, no les apresur√©is, sino m√°s bien entended cu√°l sea la intenci√≥n del Se√Īor. 18 Y no les embriagu√©is con vino, en lo que hay desenfreno; mas sed llenos del Esp√≠ritu; 19 Comentando entre nosotros con c√°nticos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando en nuestros corazones al Se√Īor; 20 Dando siempre y en todo momento gracias por todo a Dios y Padre en el nombre de nuestro Se√Īor Jesucristo: 21 Someteos los unos a los otros en el miedo de Dios. 22 Casadas, som√©tanse a sus maridos, como al Se√Īor. 23 Por el hecho de que el marido es cabeza de la mujer, tal como Cristo es cabeza de la iglesia; y es √©l quien da salud al cuerpo. 24 Por consiguiente, tal como la iglesia est√° sosten a Cristo, de este modo asimismo las mujeres lo est√°n a sus maridos en todo. 25 Maridos, amad a vuestras mujeres, tal como Cristo am√≥ a la iglesia y se entreg√≥ a s√≠ mismo por ella, 26 para santificarla, purific√°ndola en el lebrillo de agua por la palabra, 27 para present√°rsela a s√≠ mismo en gloria, la iglesia que no posee m√°cula ni arruga, ni ninguna otra cosa; pero que sea beato y sin m√°cula. 28 De este modo asimismo los maridos tienen que querer a sus mujeres como a sus cuerpos. El que quiere a su mujer se quiere a s√≠ mismo. 29 Por el hecho de que absolutamente nadie aborreci√≥ nunca a su carne, sino la mantuvo y la dio, como asimismo Cristo logr√≥ con la iglesia; 30 Por el hecho de que somos integrantes de su cuerpo, su carne y sus huesos. 31 Por consiguiente, dejar√° el hombre a su padre y a su madre, y se unir√° a su mujer, y los 2 van a ser solo una carne. 32 Este enorme secreto es: Pero esto digo sobre Cristo y de la iglesia. 33 Pero todos nosotros debe querer asimismo a su mujer como a s√≠ mismo; y la mujer teme a su marido.

efesios 5

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