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Cómo saber si una persona tiene traumas de la infancia

Varios de los síntomas del trauma en pequeños (y mayores) se semejan bastante a los de la depresión, como reposar bastante o no reposar lo bastante, falta de apetito o comer en demasía, irritabilidad o furia inexplicable y contrariedad para concentrarse en proyectos, tareas institucionales y diálogos

Los inconvenientes que experimentamos en la niñez tienen la posibilidad de influir en nuestra calidad de vida como mayores. En el momento en que nuestro estudio infantil son vivencias dolorosas, parte de nuestra personalidad está formada por opiniones negativas sobre nosotros que influirán en nuestro día a día en el momento en que seamos mayores y frecuentemente van a ser la causa de no poder seguir en la vida. de una forma sana y correcta.

La inhibición, un aspecto asociado al trauma infantil

La inhibición es el retraimiento de la personalidad. Es lograr que las conmuevas y los sentimientos sean invisibles. Es quedarse hasta en una esquina recóndito de la vida. Este es la situacion de la gente que se abstienen de decir lo que opínan o de realizar lo que desean. Tienen temor de llevarlo a cabo o sencillamente no se les sucede nada.

  • Los traumas de la niñez hacen que alguien se sienta inhibido para aseverarse en distintas ocasiones.
  • Lo que hay, en cambio, es el misterio. Aislamiento. Enorme contrariedad para tener relaciones con el resto y temor a el resto.

Muchas personas se pregunta: ¿pude haber vivido por un trauma infantil y no saberlo? La contestación, si bien matizada, es sí. Sí, es posible que algún acontecimiento traumático (o múltiples) de tu niñez haya dejado una huella en tu vida adulta de la que no eres consciente.

Quizás el malestar sensible que padeces, o la carencia de autovaloración, o los asaltos de íra, o la mala administración de la frustración (según tu caso)… estén muy relacionados con un trauma de la niñez que te no se identifique, o de lo que sea sutilmente consciente pero tenga temor o vergüenza de expresarlo.

Secuelas del trauma infantil

Si bien el recuerdo del trauma ha desaparecido merced a sus mecanismos de defensa, siempre y en todo momento existen algunos síntomas que tienen la posibilidad de reaparecer. Además, los traumas tienen la posibilidad de ser múltiples o únicos, en dependencia de la continuidad o proporción de ocasiones vividas. Y las secuelas de estas vivencias son las próximas:

  • Ansiedad extendida.
  • Accesos de pánico.
  • Depresión.
  • Trastornos del sueño y pesadillas.
  • Flashbacks, sonidos intrusivos o experiencias recurrentes recluidas.
  • Mal o malestar físico crónico.
  • Pérdida de memoria.
  • Desorientación.
  • Falta de empatía en las relaciones.
  • Hipersensibilidad a ciertos estímulos.
  • Inconvenientes de concentración.
  • Disfunciones sexuales.
  • Pérdida de autovaloración.

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